Llevo un rato pensando en alguna manera original de meterme con los americanos para resucitar un poco este blog que lleva unos días caído, más que nada por esa tranquila combinación de pereza y apatía que me suele abrazar por vacaciones.
Porque podría hablar del asesinato de Osama Bin Laden, de porqué el gobierno americano se ha asegurado de que no hubiera un juicio contra él...Pero no me interesa por el momento una celda al lado de la de Julian Assange así que puede que opte por características americanas más mundanas.
Por ejemplo, ese exacerbado patriotismo del que se enorgullecen y hacen gala siempre que tienen la oportunidad, basta con aguzar el oído para oír esos YUESEI (U.S.A. para los del inglés de Opening). Que sí, que está muy bien que te guste tu país y lo expreses como te de la gana, pero es que en la mitad de películas de Hollywood hay, como mínimo, un plano de una lozana bandera americana con todas sus barras y sus estrellas ondeando al sol de un plácido día en las tierras del Tío Sam. Pero tiene que ser difícil que, habiendo cincuenta estados más o menos independientes, puedas estar orgulloso de un país donde en algunos territorios existe el matrimonio gay y en otros no, o donde en algunos sitios aún no se haya abolido la pena capital.
En este país autoproclamado líder del mundo libre y del progreso (no solo del armamentístico) más de dos terceras partes de la población rechaza la teoría de la evolución. Estamos hablando de un país que alberga un Museo del Creacionismo y por algunas referencias que he podido leer, en dicho museo se limitan a restar crédito a todo lo que la ciencia ha conseguido hasta nuestros días, llegando a afirmar que el Gran Cañón del Colorado tiene solamente 4.000 años de antigüedad (lógicamente, los mismos que ellos le echan a la tierra y al universo) aportando datos como que la prueba del Carbono-14 para datar los fósiles no es precisa, a lo que yo digo: ¿Más de diez millones de años de error de la predicción eclesiástica a la científica? Voy a dejar de escribir por ahora antes de calentarme más. Sólo comentar que la religión se afana en desmontar todos los paradigmas científicos, cuando cada nuevo descubrimiento por parte de la ciencia debería estar un poquito más cerca de la caída del creacionismo